CasaOctavia: residencia para escritoras

 

 

*Sylvia Aguilar Zéleny

CasaOctavia ¿qué demonios es eso? ¿cómo que residencia  y además de  ESCRITORAS, ¿así, en femenino y en plural? Seguro habrá quien confunda este proyecto con un colegio de señoritas como de tiempos de Don Porfirio (asumiendo, claro, que en tiempos de Don Porfirio las señoritas tuvieran permiso de ir al colegio).

No, CasaOctavia no es un colegio para señoritas. CasaOctavia es una biblioteca, un estudio, una habitación en El Paso, Texas, para que una escritora al semestre se dedique a escribir. Mi idea al crear CasaOctavia fue construir un espacio para que escritoras de México y Latinoamérica puedan dedicarse por entero a ese libro de cuentos, esa novela, ese poemario, ese guión que por una cosa u otra, no ha podido convertirse en un todo, en un manuscrito, pues.  Ahora bien, ¿por qué lo hice? Porque más de una vez he recibido la generosidad de amigas para encerrarme a escribir en sus casas, porque creo en la economía del intercambio, porque creo que en estos tiempos para una mujer no es tan fácil dejarlo todo, sentirse segura y entregarse a la escritura en un lugar donde no conoce a nadie, porque creo que en los últimos años las escritoras quienes han ido consolidando una escritura más atrevida e inquietante y  porque quiero más libros de mujeres con escritura atrevida e inquietante.

Yo misma, como escritora, he tenido la oportunidad de formar parte de residencias y ha sido enriquecedor en muchos sentidos. En ocasiones es fuera de casa se escribe mejor de casa, cualquiera que sea ésta. Esta residencia no es una casa de campo, no es una posada, no es un rancho enorme en medio de la nada, es simplemente una casa en una ciudad de la frontera, una casa con escritorios y libros y café, mucho café.

La estancia comprende un periodo mínimo de diez días y hasta de un mes para la investigación, escritura y/o edición de un proyecto creativo. Hasta la fecha hemos tenido cuatro residentes que han venido desde ciudades como Monterrey, Xalapa, DF y Tepoztlán. Cada una de ellas ya han recogido frutos de su trabajo en casa. Itzel Guevara del Ángel, por ejemplo, terminó su primer novela en CasaOctavia y meses después ganó un importante premio en Colombia. Tanto Itzel como Sabina Bautista, por su trabajo desarrollado en Casa Octavia, recibieron una beca para irse a Under the Volcano–-residencia en Tepoztlán. Así que, so far, so good.

Abrí ya la convocatoria para el ciclo 2017-2018 y ya he recibido correos de escritoras de Mérida, Tijuana, Lima y Medellín. No pierdo la esperanza de que alguna escritora sonorense nos mande solicitud, porque mi corazón sigue en parte ahí y mi conciencia sabe que las escritoras en Sonora han permanecido un poco al margen del escenario. El plan es seleccionar hasta tres residentes para que vengan entre otoño y primavera.  Para aceptarlas nosotras nos basamos en tres elementos: perfil, proyecto y muestra de escritura.

La residencia no tiene costo, básicamente sólo hay que conseguir un boleto a Ciudad Juárez y todotodotodo corre por nuestra cuenta: comida, hospedaje, acceso a mi biblioteca (que no es por presumir pero es maravillosamente poblada por más de cuatrocientos libros mujeres de todo el mundo). Escribir en CasaOctavia parte de la idea de que el creativo no es necesariamente un proceso en solitario porque, además, se comparte con la residente todo un catálogo de ideas y contactos para generar diálogos inagotables sobre lo que significa escribir siendo mujer en un país como el nuestro.

Pero he mentido, escribir en CasaOctavia no es gratis, tiene un costo, un costo único y muy sencillo. La residente tiene que compartir eso, eso algo único que la distingue. Un proyecto, un taller, una charla, algo que de alguna manera cree vasos comunicantes con la comunidad fronteriza en El Paso-Ciudad Juárez.

La convocatoria de este ciclo cierra el 15 de Julio, así que todavía hay tiempo de apostarle a esto. Si tienes deseo o curiosidad por saber más, échale un ojo a la página en www.casaoctavia.wordpress.com

 

*Licenciada en Letras por la Universidad de Sonora. Maestra en Estudios Humanísticos por el ITESM y Maestra en Escritura Creativa por la Universidad de Texas donde actualmente trabaja como Visiting Writer. Autora de doce libros, entre ellos  los libros de cuento Gente Menuda (Voces del Desierto, 1999), No son gente como uno (ISC, 2004), Nenitas (Nitro-Press, 2013), Señorita Ansiedad y Otras Manías (Kodama Carontera 2014), y las novelas Una no habla de esto (Tierra Adentro, 2008), Todo Eso Es Yo (Premio Nacional de Novela Tamaulipas, 2015), así como de la serie juvenil Coming Out, seis novelas publicadas por Epic Press en Estados Unidos. Becaria tanto del Fondo Estatal como del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, parte de su obra ha sido traducida al Inglés y al Coreano y ha sido incluida en antologías de México, Corea, Estados Unidos y Perú.

 

 

 

 

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