Yo no uso vestidos

 

 

Carlos Sánchez

La cicatriz profunda. Los ecos de la infancia. Nadar a contracorriente para llegar a la orilla.

Iliana y Alejandra se titula el documental, poco menos de cinco minutos para sugerir más allá de tres vidas de tres mujeres. La economía del tiempo, donde menos es más. La apuesta inteligente para un espectador inteligente.

Alejandra es artista plástico. Iliana el espejo más preciso donde encontrarse. Michel la niña que reivindica la existencia, la posible maternidad.

Mafer Galindo dirige, Juan Hernández, fotografía. Esta serie por demás didáctica, me refiero a esa enseñanza hacia la reflexión. El tema son mujeres, donde también nuestros nombres como hombres resultan agraciados.

Con la gracia que es convocatoria para mirar, mirarnos, y concluir qué hemos hecho, por qué la cerrazón, el abuso. De dónde tanta capacidad para trastocar la inocencia, el cuerpo otro.

Nada más al iniciar, desde que la música nos envuelve en esta propuesta, la imagen también hace lo suyo, estamos cautivos de la poética que resulta ser la construcción discursiva en cuanto a locaciones, fotografías, iluminación. Ay, la luz: acontecimiento magnánimo que nos arropa de emoción.

Iliana fluye en su oralidad, mirando hacia la cámara, cierto, ergo, mirando hacia su interior. La memoria que conserva y deja ver. Con la frase certera: Yo no uso vestidos.

Viene entonces el argumento de la ausencia, el tipo de ropa que perturba. Porque de niña el monstruo se apersonó mientas ella tenía en su cuerpo los olanes rosas con que la disfrazaban de elegancia en la casa de la abuela paterna.

Iliana y Alejandra es un documental que no tiene desperdicio, no hay chance de abrir el micro para escuchar el ruido de las palomitas. No querrá el espectador, o no podrá, ni siquiera sentir la inoportuna respiración desde su pecho. Aunque la realidad de la historia le sofoque.

Esto tiene el arte, esto es esta pieza, y se manifiesta: la posibilidad del encuentro de uno mismo en los otros.

Dice Alejandra, que su objetivo fue la búsqueda de sí misma en las otras mujeres. No hay respuesta elocuente, no hay un cierre obvio, no sabremos si lo logra. Lo que sí predomina en la historia que son historias, es un discurso que subyace.

Las preguntas que desde la dirección se hace para sí misma Mafer, nos la hacemos quienes miramos la propuesta. ¿Cómo fueron los otros monstruos que se le apersonaron a Alejandra? Solo basta la sugerencia de una mirada para entender que en su existencia también rondan los fantasmas de la infancia.

¿Por qué nacer mujer?

La pregunta insondable. Allí donde Michel aparece, nace, existe, en la adopción, en ese surgimiento de la otra luz, vital, que representa para Iliana. Tú no vivirás lo que yo.

Un dibujo de la creación de Alejandra, donde una madre protege a su hija con el calor de su propio vestido, es la máxima esperanza para una vida en plenitud, la que se ofrece como opción para Michel: reivindicación de Iliana ante el mundo que le ha tocado ser.

Alejandra en su trazo, su propuesta, logra la posibilidad de sanación de Iliana. Porque para eso también existe el arte. Y sanarse así misma a través de la creación.

 

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Título original:  Iliana y Alejandra

Género: cortometraje documental

Duración: 5 minutos

Datos del productor: unoenlouno films para Canal 22

Año de producción:  2015

Guión y dirección: Mafer Galindo

Dirección de Fotografía: Juan Hernández.

Edición: Guillermo Ramírez.

Diseño Sonoro: José Miguel Enríquez Rivaud.

 

Sinopsis

La artista Alejandra Zermeño busca historias de mujeres que hablen sobre lo femenino para realizar su próxima exposición. Iliana Martínez, una vieja amiga, le cuenta su historia y al hacerlo descubre el origen de su negación a usar vestidos en un doloroso acontecimiento de la infancia. Arte y memoria se mezclan para sanar el pasado.

 

SELECCIÓN OFICIAL en el II Festival de Cine y Derechos Humanos de Madrid que se celebrará del 2 al 10 de diciembre 2017 en la Cineteca de Matadero.

 

 

 

 

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